Cambiemos Nuestro Proceder O Procedamos A 

La Catástrofe

    Por: Ana Guerrero    /    Fecha: 5 de Septiembre del 2020   

La problemática actual no solo es ambiental, llega y toca varios aspectos del mundo y varias dimensiones personales, porque esta problemática se evidencia en lo social, en la búsqueda desmesurada de poder, en el acumular riquezas y no dejarle nada a los menos favorecidos, la mala distribución de bienes y la posterior explotación de las personas en el plano laboral para pagarles salarios mediocres por su esfuerzo realizado.

Claro está, hay muchas personas que buscan el efecto contrario, es decir el disminuir o acabar con estos actos, buscan el crear conciencia sobre todas las personas por lo que está pasando, y se han propuesto y se siguen proponiendo soluciones para esto, o se dan advertencias sobre lo que está por venir como en movimiento ‘Fridays For Future’ fundado por Greta Thunberg, enfocado al cambio climático y al llamado de atención a las acciones que debemos hacer ya si no queremos que la catástrofe nos alcance mucho antes de lo que se prevé.

Estas acciones son muy impresionantes, son seguidas por muchas personas y siguen tratando de hacer su aporte, pero, aun así, hay muchas personas o las personas que tiene más poder para realizar estos cambios no quieren escuchar, no les importa, no muestran interés sobre estos temas, y la razón reside en que la explotación de los recursos naturales suele ser uno de sus principales ingresos económicos y es por este deseo de obtener más que no quieres escuchar, por esta ambición pueden llegar a exprimir hasta la última gota, y es por esta razón que se necesita el cultivar nuestra espiritualidad cada vez más.

Es el buscar un nuevo enfoque y podemos lograrlo entendiendo la espiritualidad como lo exponen diversos autores, principalmente en el texto ‘Ecoteología. Pretextos para la reflexión. Colección Religión, Cultura y Sociedad’, podemos entender la espiritualidad como lo visto como el obrar de manera libre en la creación, para así lograr el identificar al otro, como lo afirma Germán Mahecha, o como lo expone Carlos Palacio, principalmente como ese algo que viene desde adentro, lo define como un tipo de fuerza interna que fortalece las dimensiones del ser humano, asimismo, siguiendo con su texto “La espiritualidad como medio de desarrollo humano” (2015), en un apartado nos muestra otra interpretación, la cual es la interpretación de la definición de espiritualidad propuesta por Strada (1992): “la vida según el espíritu, es decir, la forma de vida que se deja guiar por el espíritu de Cristo (…) la espiritualidad responde a un proyecto de vida trazado a la luz de la acción del espíritu de Dios. En este sentido, ser espiritual, es vivir bajo la guía de Dios a través de lo que su espíritu comunique al creyente.”

Es en la interpretación de Strada en la cual encontramos esta conexión con Dios a través de su creación, por medio de la naturaleza, porque esta es una comunicación reciproca con la vida en sí misma, es el respeto al que se le acredita como creador de lo que nos ayuda a subsistir.

Por otro lado, en la definición del señor Mahecha, enfocándonos en la parte final, se presenta demasiado claro el que se necesita una espiritualidad en la cual todos nos veamos como iguales y que así mismo nos cuidemos los unos a los otros, entendiendo así que todas las vidas humanas valen lo mismo, que todas son valiosas y que, así como nos debemos cuidar los unos a los otros cuidemos también lo que nos rodea.

El poder reconocer que el extender amor por el medio ambiente, entre nosotros y lo que nos rodea es también el reconocer, desde el panenteísmo, la presencia de Dios en cada acción.

En conclusión, una persona puede cultivar en su interior y acrecentar su espiritualidad, ya sea la espiritualidad cristiana o la espiritualidad – a secas –, y esta es la herramienta, la cual nos ayudará posteriormente a dar pasos más impactantes en este camino de ver más al medio ambiente como eso que nos complementa y es de vital importancia, que su esencia es algo irremplazable, para ir dejando así de lado el mal que nos carcome como sociedad, mal que puede llevarnos a la extinción, el cual es la codicia por poder y dinero.


Para más información:

Mahecha, Germán. Ecoteología. Pretextos para la reflexión. Colección Religión, Cultura y Sociedad. Facultad de Teología. Pontificia Universidad Javeriana. Bogotá. 2017. p.p. 177 a 206.

Carlos Julián Palacio Vargas. (2015). LA ESPIRITUALIDAD COMO MEDIO DE DESARROLLO HUMANO. 2020, de Scielo Sitio web: http://www.scielo.org.co/pdf/cteo/v42n98/v42n98a09.pdf





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