La Palabra Frente A La Cuestión Ecológica
Reflexión Personal
A través de
los versículos seleccionados podemos ver como desde el primer instante Dios
dejo esta tierra a nuestra disposición. Si, Él dijo que nos multiplicáramos,
que llenáramos y sometiéramos la tierra, además de mandar sobre todo lo que
esta pusiera a nuestra disposición. Pero, cabe resalta que también dijo que esto
lo labráramos y cuidáramos, lo que nos hace replantearnos el cómo estamos
tratando nuestro hogar actualmente.
Porque si
bien entiendo lo dicho por Dios como que somos libres de hacer lo que deseemos
y poner a nuestro favor lo que necesitemos de la tierra, no significa que
debamos explotarla y llevarla a extremos críticos sin retorno, que es lo que
vemos actualmente, se ve un enfoque de avaricia por querer conseguir más capital
en exceso, se ve el deseo de acabar con todo lo que ellos consideren una ‘mina
de oro’, solo para tener capital, lo que a su vez les dará más poder entre
nosotros los mortales. Solo la actitud egoísta de una persona lograra conducir
a otros a la misma actitud y por ende conducirnos a todos a la destrucción y el
caos.
“Sufrimos
un exceso de individualismo en nombre de la libertad: cada persona y cada
institución lucha por obtener lo máximo para sí misma, por encima de las
necesidades de la sociedad y de un planeta amenazado.” (Mintzberg, 2015).
Esta cita
de Mintzberg sintetiza de una gran forma nuestro diario vivir, y lo que nos
muestra que estamos llevando al borde lo que nos dijo Dios de someter la
tierra, estamos llevando el planeta al límite, y lastimosamente parece que a
las personas más influentes de este planeta parece no importarles en lo absoluto.
Con esta cita apreciamos toda la amenaza y destrucción a la cual estamos
sometiendo al pobre planeta, nosotros somos los parásitos en el mundo, porque
vemos que los animales – a los cuales irónicamente no se les considera
inteligentes – que solo toman lo necesario y no están abogando por más y más,
como nosotros que no nos conformamos con absolutamente nada y por esa codicia
deseamos todo lo que está a nuestro alrededor, solo por poder. No estamos
cuidando lo que se nos fue dado y nosotros no somos los que pagaremos las consecuencias
en este mundo terrenal sino las generaciones futuras, nuestras fallas las
pagaremos en el mundo espiritual, donde después de la muerte no hay
lamentaciones y solo queda asumir las consecuencias.
En conclusión,
no podemos arreglar el mundo o lo que piensen y crean las personas con un
chasquido o quejándonos solo porque lo que hacen no nos parece, pero, podemos
tratar de hacer un cambio o modificar la dirección para que por medio de
nuestro ejemplo se vaya tomando conciencia sobre los actos de cada quien,
formar adecuadamente a las nuevas generaciones para que cuiden el mundo que
poseen, para que velen por el preservar sus recursos y no caer en la avaricia
de desear poseer más y más capital, puede que con estas acciones se pueda
generar un gran cambio. Aun así, el cultivar nuestra parte espiritual tiene
igual – sino es que más – importancia en nuestro existir, puesto que con la
adecuada cultivación y arrepentimiento de nuestros malos actos no solo podremos
ver y ayudar a mejorar esta tierra material, sino que también lograremos ver el
amanecer en la nueva tierra.
Referencia
Henry Mintzberg. (2015). De explotar los recursos a explorar nuestra capacidad de iniciativa. 2020, de Libros de Cabecera Sitio web: https://www.librosdecabecera.com/articulos/de-explotar-los-recursos-a-explorar-nuestra-capacidad-de-iniciativa
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